Actualidad

Bayer impulsa el diagnóstico temprano y el acceso continuo al tratamiento en el Día Mundial de la Hemofilia

Garantizar atención integral y profilaxis continua es clave para evitar complicaciones y mejorar la calidad de vida de quienes viven con hemofilia.
Viernes, Abril 17, 2026

El 17 de abril no solo marca una fecha en el calendario, sino una oportunidad para visibilizar los desafíos diarios de quienes viven con hemofilia, una condición que afecta la capacidad de la sangre para coagular y que puede derivar en sangrados impredecibles. A nivel global, se calcula que más de un millón de hombres conviven con esta enfermedad, de acuerdo con la Federación Mundial de Hemofilia.

En 2026, el llamado internacional pone el foco en la importancia de detectar la enfermedad a tiempo como punto de partida para cambiar el curso de vida de los pacientes. No obstante, los expertos advierten que identificar la hemofilia es apenas el inicio de un camino que requiere acompañamiento constante.

Desde Bayer, especialistas subrayan que el verdadero impacto se logra cuando el diagnóstico se traduce en acceso sostenido a atención integral y a esquemas de profilaxis que prevengan complicaciones, permitiendo a los pacientes proyectar una vida activa y con menos limitaciones.

El poder del manejo integral y la profilaxis universal

El manejo de la hemofilia no es suficiente con la entrega del medicamento. Los mejores resultados clínicos y de calidad de vida se obtienen cuando el paciente recibe la atención de un equipo multidisciplinario que incluye especialistas en hematología, ortopedia, fisiatría, trabajo social, odontología y fisioterapia. A esto se suma el pilar de la educación: un paciente empoderado, adherente a su tratamiento y formado en el autocuidado es vital para el éxito terapéutico.

En la actualidad en Colombia, solo el 62% de las personas con hemofilia son valoradas por un equipo multidisciplinario completo. mientras que un 12% de la población no tuvo consultas con ninguno de los servicios esenciales que conforman este equipo.

Las consecuencias de no brindar un abordaje integral y continuo son severas e irreversibles. Hoy en día, el 66% de las personas con hemofilia severa en el país padece de artropatía hemofílica crónica (daño y desgaste en las articulaciones por sangrados recurrentes).

Por otra parte, cuando la atención integral se combina con la profilaxis universal, es decir, la administración preventiva y continua de tratamientos modernos como los factores recombinantes para evitar que ocurran las hemorragias, los resultados transforman vidas:
● Hasta el 51% de los pacientes bajo regímenes de profilaxis preventiva logran alcanzar una tasa de cero sangrados en un año4.
● Se logra una resolución del 89% en las llamadas "articulaciones diana" (aquellas que sangran de forma repetitiva), previniendo el daño articular crónico y la discapacidad física a largo plazo.

El derecho a una vida activa: Derribando estigmas

Históricamente, existía el mito de que las personas con hemofilia debían vivir restringidas. Hoy, las guías médicas internacionales y los protocolos modernos de hematología dictan lo contrario: el objetivo fundamental de la profilaxis universal (la administración preventiva del factor de coagulación) es permitir que los pacientes lleven una vida completamente normal.

Cuando un paciente, especialmente un niño, cuenta con un tratamiento preventivo óptimo, actividades como nadar, caminar, ir a la escuela o montar en bicicleta no deberían representar un riesgo para su vida. La limitación actual para los pacientes no es la enfermedad en sí misma, sino la falta de garantía en la continuidad de su protección frente a los sangrados.

El Doctor Oscar Peñuela, director médico de hemofilia afirma que “El diagnóstico temprano es el primer gran paso, pero la vida de un paciente con hemofilia depende de que su tratamiento no se interrumpa jamás, un día sin tratamiento es un día donde una actividad cotidiana puede convertirse en una emergencia médica.”

En este Día Mundial de la Hemofilia, el llamado es a la acción colectiva. Transformar la realidad de los pacientes no termina con un resultado de laboratorio; el verdadero éxito radica en garantizar que se respalde cada diagnóstico con un acompañamiento terapéutico ininterrumpido. Solo así se logrará que la hemofilia deje de ser una limitación y se convierta, simplemente, en una condición que permita a miles de personas alcanzar su máximo potencial.