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Cinco consejos de GAES para cuidar la audición después de los 60 años

Más de una de cada cuatro personas mayores de 60 años tiene pérdida auditiva incapacitante, según la OMS. Un chequeo anual ayuda.
Viernes, Octubre 9, 2026

Sentarse a la mesa con la familia, seguir lo que se dice en una reunión o sentirse seguro al caminar por la calle son momentos cotidianos que dependen de algo que solemos dar por hecho: escuchar bien. Por eso, los especialistas de GAES, una empresa de Amplifon, recuerdan a los mayores de 60 años que cuidar la audición es cuidar su autonomía y su vida social.

El reto es que la pérdida auditiva rara vez llega de golpe. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), más de una de cada cuatro personas mayores de 60 años vive con una pérdida auditiva incapacitante, y como suele avanzar poco a poco, sus primeras señales pueden confundirse con distracciones o con simple cansancio.

Para anticiparse, la OMS aconseja hacerse un examen de audición cada año. La consulta es especialmente recomendable si aparecen señales como dificultad para seguir una conversación, pedir con frecuencia que repitan lo dicho, subir el volumen de la televisión o de otros dispositivos, o percibir zumbidos en los oídos. Detectarlos a tiempo permite buscar la orientación adecuada antes de que afecten la rutina diaria.

“A menudo, los primeros signos no se reconocen como cambios en la audición. La persona comienza a pedirles a los demás que le repitan lo que dicen, sube el volumen de la televisión o tiene más dificultad para seguir una conversación cuando varias personas hablan al mismo tiempo. Reconocer estos signos desde el principio permite buscar orientación y encontrar soluciones adecuadas para cada caso”, explica Lorena Romero, audióloga y gerente de ventas de GAES Colombia.

Cinco consejos para cuidar tu audición después de los 60 años

1. Hazte un examen de audición con regularidad: tu audición puede cambiar gradualmente y no siempre es fácil darse cuenta. Incluir un examen de audición en tus chequeos de rutina te permite identificar los cambios a tiempo y recibir orientación adaptada a tu situación específica.

2. Presta atención a los primeros signos: pedirle con frecuencia a la gente que repita lo que dice, subir el volumen de la televisión o tener dificultades para seguir las conversaciones cuando hablan varias personas son signos que deben investigarse. No es recomendable simplemente descartarlos como parte normal del envejecimiento.

3. Protégete de los ruidos fuertes: la exposición prolongada a altos niveles de ruido puede afectar la audición a cualquier edad. Mantenerte alejado de las fuentes directas de ruido, tomar descansos y usar protección auditiva cuando sea necesario puede ayudar a reducir el riesgo.

4. Busca apoyo especializado cuando se presenten cambios: si se identifica una dificultad auditiva, existen opciones que pueden ayudar a mejorar la comunicación y la calidad de la escucha. Dependiendo de cada caso, el especialista puede recomendar atención de seguimiento, ajustes en los hábitos de escucha o soluciones auditivas personalizadas, junto con chequeos regulares.

5. Mantén hábitos que promuevan la salud general: la salud auditiva también forma parte del bienestar general. Llevar una dieta equilibrada, realizar actividad física, controlar afecciones como la presión arterial alta o la diabetes y evitar fumar son hábitos recomendados para un envejecimiento saludable.

La audición también influye en la forma en que las personas interactúan con su entorno. Diversos estudios han analizado cómo tratar la pérdida auditiva puede ayudar a las personas mayores a mantener su participación social, sus relaciones y su independencia, aspectos que están estrechamente vinculados a su bienestar.

Por eso, a partir de los 60 años, cuidar la audición no debería esperar hasta que las dificultades empiezan a limitar las conversaciones o las actividades cotidianas. Muchas veces, la revisión se posterga porque parece más difícil o demandante de lo que realmente es. Sin embargo, dejar de posponer tu audición es más fácil de lo que piensas: con una revisión auditiva puedes conocer cómo está tu audición, identificar posibles cambios y recibir orientación profesional de manera sencilla y oportuna.

Cuando los cambios en la audición aparecen de manera gradual, es fácil acostumbrarse a ellos y dejar una revisión para después. Por eso, desde GAES se invita a las personas a dejar de posponer su audición  y prestar atención a señales como pedir que repitan, aumentar el volumen o tener dificultad para seguir conversaciones. Realizar un chequeo auditivo puede ser un primer paso sencillo para conocer el estado de la audición y recibir orientación profesional de manera oportuna.