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Pavco Wavin impulsa el debate sobre el futuro del agua y la resiliencia hídrica en Colombia

La capacitación destacó la necesidad de combinar infraestructura, conocimiento y corresponsabilidad ciudadana.
Miércoles, Junio 17, 2026

Aunque Colombia es reconocida por su riqueza hídrica, la disponibilidad y el acceso al agua siguen siendo retos estructurales para millones de personas. La percepción de abundancia contrasta con una realidad marcada por brechas en cobertura, presiones ambientales crecientes y sistemas de infraestructura que, en muchos territorios, enfrentan dificultades para garantizar un suministro continuo y de calidad.

A nivel global, menos del 1% del agua existente en el planeta está disponible para el consumo humano. En Colombia, más de cinco millones de personas aún carecen de acceso a agua potable y en numerosos municipios el servicio se presta de manera intermitente. Esta situación evidencia que la seguridad hídrica no depende únicamente de la disponibilidad del recurso, sino también de la capacidad para protegerlo, gestionarlo y distribuirlo de forma eficiente.

Según Yurani Palacios, Gerente de Responsabilidad Social y Sostenibilidad de Pavco Wavin, factores como la deforestación, la degradación de ecosistemas estratégicos, las limitaciones de infraestructura y los efectos cada vez más visibles del cambio climático están aumentando la presión sobre las fuentes de agua. En este contexto, fortalecer la resiliencia hídrica del país requiere una visión integral que combine innovación, inversión, planificación y una mayor corresponsabilidad entre gobiernos, empresas y ciudadanos.

Para Pavco Wavin, avanzar hacia una gestión sostenible del agua implica no solo modernizar los sistemas que permiten su captación, tratamiento y distribución, sino también promover una mayor conciencia sobre el valor del recurso y su papel en el desarrollo social, económico y ambiental del país.

"El cuidado del agua no es responsabilidad únicamente del gobierno. Es una tarea compartida entre el sector público, el privado y la ciudadanía", expresó Palacios.

Desde esta perspectiva, la gestión integral del recurso hídrico exige comprender tanto los procesos naturales que garantizan la disponibilidad de agua como los desafíos asociados a su tratamiento, distribución y conservación. 

Ecosistemas estratégicos como los páramos y humedales desempeñan un papel fundamental al regular el flujo hídrico de las cuencas, pero fenómenos como la deforestación y el cambio climático están alterando ese equilibrio con consecuencias cada vez más evidentes, entre ellas sequías prolongadas, reducción de caudales y deterioro de las fuentes de abastecimiento.

A ello se suma la necesidad de fortalecer la infraestructura que permite llevar agua potable a hogares, industrias y comunidades. Desde la captación en las fuentes hídricas y los procesos de potabilización hasta las redes de distribución, cada etapa representa una oportunidad para mejorar la eficiencia del sistema. En algunas ciudades, las pérdidas ocasionadas por fugas y conexiones deficientes continúan siendo uno de los principales desafíos para garantizar un uso más eficiente del recurso.

Para Pavco Wavin, avanzar hacia una gestión más sostenible también implica fortalecer la conversación pública sobre el agua. Acercar conceptos técnicos a la ciudadanía y promover una mayor comprensión sobre el valor del recurso son elementos clave para impulsar cambios de comportamiento y construir una cultura de corresponsabilidad.

La región enfrenta además un desafío estructural: aunque América Latina concentra una parte significativa de los recursos hídricos del planeta, aún persisten brechas en infraestructura, gobernanza y planificación que limitan su aprovechamiento sostenible. Superar este panorama requiere combinar inversión, innovación, conocimiento y una visión de largo plazo.

En este contexto, soluciones como los Sistemas Urbanos de Drenaje Sostenible (SUDS) cobran especial relevancia. A través de tecnologías como las celdas Aquacell, es posible captar, retener e infiltrar el agua lluvia en los entornos urbanos, reduciendo la presión sobre los sistemas de alcantarillado, mitigando inundaciones y contribuyendo a la recarga de acuíferos.

"En las ciudades colombianas, el agua lluvia ha sido históricamente tratada como un problema a evacuar lo más rápido posible. Los SUDS cambian esa lógica: el agua que cae es un recurso que puede aprovecharse", señaló Javier Quiroga, Gerente de la Unidad de Resiliencia Climática de Pavco Wavin.

Para Quiroga, integrar este tipo de soluciones en la planificación urbana representa una herramienta estratégica para fortalecer la resiliencia de las ciudades frente a los impactos de la variabilidad climática y avanzar hacia modelos de desarrollo más sostenibles.