Actualidad

SONDA impulsa la transformación digital de la habilitación hospitalaria en Colombia

El sistema de salud enfrenta nuevas exigencias: integrar datos, conectar procesos y garantizar información clínica útil y segura.
Miércoles, Abril 29, 2026

La forma en que se autoriza el funcionamiento de hospitales y clínicas en Colombia está cambiando. Durante años, la habilitación se centró en verificar condiciones físicas, disponibilidad de equipos y suficiencia de personal. Hoy, ese modelo se amplía: las instituciones también deben demostrar que son capaces de gestionar la información clínica de manera digital y, sobre todo, de compartirla de forma eficiente.

Aunque una parte importante del sector ya ha avanzado en la adopción de herramientas tecnológicas, la transformación no es homogénea. Muchas instituciones aún están en etapas iniciales de digitalización, lo que plantea un desafío clave: cómo cerrar esa brecha sin afectar la operación diaria ni asumir cambios abruptos.

Este proceso toma forma con la entrada en vigor del Resumen Digital de Atención (RDA), definido en la Resolución 1888 de 2025. La norma establece un punto de llegada claro: para abril de 2026, las entidades de salud deberán estar en capacidad de intercambiar información clínica bajo estándares comunes. Más que un requisito técnico, se trata de un cambio en la manera en que fluye la información dentro del sistema de salud.

“Hoy la habilitación no se trata solo de cumplir con espacios físicos o equipamiento. También implica que la información funcione, esté disponible y pueda ser utilizada en el momento adecuado”, explica Pablo Sánchez, gerente de la vertical de salud de SONDA Colombia.

En otras palabras, ya no es suficiente con tener la información: ahora es necesario que esta pueda circular entre áreas e instituciones de forma organizada y segura.

¿Qué está cambiando en la práctica?

La habilitación hospitalaria siempre ha sido el requisito básico para que una institución de salud pueda operar. Sin embargo, las nuevas exigencias están llevando a los hospitales a avanzar en aspectos como:


● Tener historia clínica electrónica
● Integrar sistemas internos (laboratorio, farmacia, facturación)
● Evitar que la información quede aislada en diferentes plataformas
● Asegurar que los datos sean claros, completos y utilizables
Esto marca un cambio importante: la tecnología pasa a ser parte del funcionamiento básico del hospital.

¿Por qué es importante la interoperabilidad?

Uno de los principales cambios es la interoperabilidad, es decir, la capacidad de que los sistemas “hablen entre sí”. En la práctica, esto permite:


● Que un paciente no tenga que repetir su información en cada área
● Que los equipos médicos accedan más fácilmente a los datos
● Que los procesos administrativos sean más ágiles


“Cuando la información fluye, los procesos funcionan mejor. Ese es el verdadero valor de la interoperabilidad”, agrega Sánchez.

No obstante, no todos los hospitales están en el mismo punto, por lo que la implementación se está dando de forma progresiva. La experiencia muestra que avanzar por etapas es lo más efectivo, comenzando por proyectos concretos como:


● Organización de citas y recordatorios
● Mejora en la forma de facturación
● Control de inventarios y medicamentos
● Integración de sistemas existentes

Este tipo de acciones permite obtener resultados sin necesidad de realizar cambios complejos de inmediato. 

Los errores más comunes

En esta transformación, hay desafíos frecuentes que pueden dificultar los avances:

1. Implementar tecnología sin organizar primero los procesos
2. Usar sistemas que no se conectan entre sí
3. No capacitar al personal
4. Intentar hacer todos los cambios al mismo tiempo


“La tecnología por sí sola no resuelve los problemas. Es necesario que esté alineada con la forma en que funciona el hospital”, señala Sánchez.

La importancia de un acompañamiento tecnológico

En diferentes sectores, el acompañamiento para lograr una adaptación al cambio tecnológico es clave para poder obtener los resultados esperados, y las instituciones de salud no son la excepción. En ese proceso, SONDA acompaña a hospitales y clínicas con soluciones que abarcan desde infraestructura y conectividad.

“La transformación tecnológica en salud no es igual para todos. Por eso, más que implementar soluciones aisladas, el enfoque debe adaptarse a cada institución y centrarse en resolver necesidades concretas con resultados visibles”, concluye Sánchez.

 

Finalmente, este cambio debe entenderse como una evolución progresiva. Priorizar iniciativas de alto impacto y rápida implementación -como la gestión de citas, la facturación o el control de inventarios- permite a las instituciones avanzar de manera ordenada en el uso de la tecnología y fortalecer su operación.